
MAGAZINE ORO CULTURAL
Fragmentos de nuestra historia
Pequeñas piezas de memoria que nos ayudan a comprender quiénes somos.
En esta fotografía histórica vemos a la Unión Musical Contestana, banda que tomó el relevo a nuestra querida Santa Cecilia como banda oficial de la Comparsa en el año 1950.
Desde entonces su música ha caminado junto a nosotros durante décadas. Aunque a mediados de los años setenta, por motivos internos de la propia banda, dejó de desempeñar el papel de banda oficial, la Contestana nunca dejó de acompañarnos, manteniendo su presencia en nuestras Entradas y formando parte del sonido que identifica a los Musulmanes.
En primer plano aparece su director, D. José Pérez Vilaplana, con quien siempre nos ha unido una estrecha amistad. A él debemos, entre otras composiciones, la marcha mora “Musulmanes 92”, pieza obligada del Certamen de Música de Fiestas celebrado aquel mismo año.
Junto a él, portando el bombo, miembros de la propia banda señalan la posible presencia de Francisco Pérez Molina, “Paquito el Chocolatero”, figura inseparable de la historia musical de nuestras fiestas, inmortalizado por su cuñado Gustavo Pascual Falcó en el célebre pasodoble que lleva su nombre.

Origen de la música festera valenciana
La Unión Musical Contestana, nacida en Cocentaina en 1932, forma parte de la gran tradición de bandas que han dado forma a la música festera valenciana. Durante generaciones ha acompañado fiestas de Moros y Cristianos en numerosos pueblos, contribuyendo a mantener vivo ese lenguaje musical que hoy sigue emocionándonos cada vez que suenan las marchas moras en nuestras calles.

Sobre el traje “moro” que llevaban algunas bandas en los años 40-60
En aquellos años era habitual que las bandas que acompañaban a las comparsas adaptaran también su indumentaria al ambiente del desfile. Muchos músicos vestían versiones sencillas de traje moro o elementos inspirados en la estética festera para integrarse visualmente en la comparsa a la que acompañaban. Era otra forma de mostrar que, en nuestras fiestas, música y comparsa caminaban siempre juntas.
Fragmentos como este nos recuerdan que nuestra historia también se ha escrito con música, y que muchas de esas notas siguen sonando hoy, cada vez que los Musulmanes volvemos a tomar la calle.
Porque conocer nuestra historia es la mejor forma de seguir escribiéndola.